miércoles, 23 de diciembre de 2015

¿69 Diputados de Podemos? Autor: @elentirvigo







ENTRE LOS ATRIBUIDOS A PODEMOS HAY ESCAÑOS DE IU, ANOVA, ICV, COMPROMÍS, EQUO... 

     De los 69 diputados que los medios asignan a Podemos, 21 pertenecen a otras formaciones.

      A la vista de la fiesta montada anoche por Podemos, uno podría pensar que ha ganado las elecciones. Pero no. Ha quedado de tercero. Casi todos los medios le asignan 69 diputados. 

  •  Podemos ofreció la ruptura de España como pago al apoyo del ultranacionalista Beiras.
  • Pablo Iglesias dijo que sólo pactaría con Bildu si condenaba el terrorismo: mintió.


       Pero ¿tiene Podemos, en realidad, 69 diputados? La lista de resultados del Ministerio del Interior para el Congreso asigna a Podemos 42 escaños. Más abajo vemos que hay una formación de denominada En Comú Podem con 12 escaños. A continuación de la anterior aparece otra formación distinta denominada Compromís-Podemos-És el Moment con 9 escaños. Finalmente, y con un cuadradito azul, aparece En Marea con 6 escaños. La amplia mayoría de los medios han sumado sin más todos esos escaños, atribuyéndole a Podemos los 69. Pero veamos los detalles.


 Galicia: de los 6 escaños de En Marea, sólo 2 son de Podemos. 

      Por ejemplo, En Marea es una candidatura formada en Galicia por Podemos, Anova y Esquerda Unida (es decir, la delegación gallega de Izquierda Unida), además de otras formaciones de extrema izquierda de ámbito local. De los 6 escaños de En Marea, 2 son para Podemos, otros 2 para Anova (uno de ellos, en realidad, para un militante de la Frente Popular Galega), otro escaño se lo lleva Esquerda Unida y el escaño por Orense se lo lleva la formación local Ourense en Común. 

 Valencia: de los 9 diputados de la coalición, 4 son para Podemos.

      A su vez, Compromís-Podemos-És el Moment es una coalición entre Podemos y Compromís. Y Compromís, a su vez, es una coalición formada por Bloc Nacionalista Valencià, Iniciativa del Poble Valencià, Verds-Equo del País Valencià y Gent de Compromís. De los 9 diputados conseguidos por esta coalición, 4 son de Compromís, 4 de Podemos y 1 es independiente. 

 Cataluña: de los 12 diputados de la coalición, sólo 1 será de Podemos.  

     Finalmente, En Comú Podem es una coalición integrada por Podem Catalunya, Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Equo y Barcelona en Comú. Obsérvese que, como en el caso de Galicia, participa una delegación autonómica de Izquierda Unida. De sus 12 diputados, 5 son de BeC, 3 de ICV, 2 de EUiA, 1 de Podemos y 1 independiente (exERC). 

 Equo se queda con 3 de los 42 diputados de Podemos.

       Así pues, y según los datos que acabo de indicar, de esos 27 diputados “extras” que los medios asignan a Podemos, sólo 7 son de Podemos. Además, entre los otros 42 escaños asignados a Podemos hay también algunos matices. Por ejemplo, 3 de esos 42 diputados son miembros de Equo, partido de izquierda ecologista que aceptó participar en las listas moradas. 

 Podemos ha fagocitado con su marca a sus socios electorales.

       De lo anterior cabe concluir que de los 69 que diputados que los medios asignan a Podemos, habrá 46 de Podemos, 21 de otras formaciones (entre ellos 3 de IU) y 2 independientes. La formación de grupos parlamentarios con toda esta ensalada de siglas y la coordinación de su labor parlamentaria va a ser muy interesante y parece algo complicada. Llevar al Parlamento las coaliciones hechas Podemos antes de las elecciones va a ser un encaje de bolillos, sobre todo cuando las formaciones separatistas y partidos de ultraizquierda con los que pactó Podemos se den cuenta de que sus marcas están siendo fagocitadas por el partido morado.


jueves, 10 de diciembre de 2015

Lo que esconde el no a la guerra #EspañaUnida Autor:@Parnasillo - Vicente Jiménez.





                     No deja de ser evidente para todos observar un curioso fenómeno que se da en este trozo de tierra, que tanto amamos, pero que a veces, y parafraseando a Machado, nos hiela el corazón. Me refiero a la simpatía manifiesta hacia el mundo musulmán, incluso justificando su vertiente más extrema del terrorismo,  que ciertos sectores de nuestra sociedad llegan a apoyar abiertamente; culpando incluso a las víctimas. Es más, su veta sectaria jamás han mostrado más que desprecio hacia las víctimas, lo que indica un rabioso cainismo, rayando la locura, y muy cercano al síndrome de la mujer maltratada: algo malo les hemos hecho y por eso nos matan es lo que intentan justificar. Ello actúa como trampolín hacia el racismo positivo, con lo cual poco hacen por integrar a nadie. Será que les interesa que no se integren.

               Este curioso fenómeno se muestra más virulento entre ciertos sectores de la hipersubvencionada izquierda más “progre” de salón, champagne y caviar, en perfecta comunión con otras facciones de una izquierda rabiosamente antisistema y extremista. Si unos se pasean sin ningún pudor por el buenismo más pasteloso de las fracasadas alianzas de civilizaciones, los otros azuzan el fuego de la destrucción de nuestro sistema social para imponer su nuevo orden mundial; donde ellos, claro está, ocuparían los nichos vacantes de poder. 
                 Tanto los que pertenecen a ese exclusivo club de artistas y actores mediocres; ya que de no serlo no necesitarían el trampolín de la subvención y eco mediático de causas buenistas, como los que se apuntan a esa izquierda extrema antisistema, muestran todos una veneración casi religiosa ante todo aquello que tenga sabor a musulmán. Si por ellos fuese les entregarían todas nuestras plazas de toros, nuestras iglesias y catedrales para que pudiesen imponer sus mezquitas y su forma de vida sobre nosotros. Y sin pudor alguno salen en procesión con parafernalia religiosa a defender unos derechos supuestamente inalienables pertenecientes a los que degüellan, asesinan, crucifican o queman vivos a unos infelices que han tenido la mala suerte de coincidir en espacio y tiempo con los musulmanes equivocados en el momento equivocado. 
                   Ante los atroces crímenes cometidos en París los franceses se levantaron como una solo voz al himno de la Marsellesa, y los perroflautas en comitiva procesionaria les acusan a ellos, a los patriotas, de terroristas por no dejarse asesinar impunemente. Por estas latitudes los bien pagados pancarteros profesionales vuelven a martillearnos con el mantra del “No a la Guerra” , como si los pueblos amasen las guerras porque sí y las madres desearan enviar a sus hijos al sacrificio. Pero ya el simple hecho de que cierto sector del mundo izquierdista salga vociferante en comitiva procesionaria a la calle  implica que disfrutan de poder, algo de lo que los ciudadanos de a pie que pagamos nuestros impuestos religiosamente y trabajamos carecemos. No nos engañemos, después del franquismo los españoles no hemos tenido ni un solo átomo de poder. 
                  Dudo que los okupas paguen ni la luz y mucho menos impuestos, pero no carecen de móviles, tablets y ordenadores de última generación; dominan las redes sociales; y al no tener que someterse como nosotros a la disciplina de un horario y calendario de trabajo pueden desplazarse cuando quieran al país y ciudad donde les manden a romper escaparates, quemar coches o contenedores  en un tiempo récord; y disponen de un dinero y tiempo del que los trabajadores carecemos. ¿De dónde sale tanto dinero y tanto poder? Grecia, por ejemplo, ardía por los cuatro costados y así se mostraba en las redes sociales antes de que la izquierda tomase el poder. Es la primera pregunta que debemos plantearnos. ¿Quién paga a los pancarteros, voceros, rompe escaparates, pirómanos y quema coches profesionales? ¿Quién paga su amplio eco mediático ante cualquier tropelía que se les ocurre hacer, pero cuya importancia queda amplificada exponencialmente como si de hechos transcendentales se tratasen? Porque si a Vd, amigo lector, se le ocurre la mala idea de romper un escaparate o quemar un coche seguro que la policía lo coge y un juez le multará y se lo hará pagar. Además, Vd. nunca saldrá por televisión. Pero ellos no solo se van de rositas sino que el protagonismo ante los grandes medios de comunicación está garantizado. No me extraña que protesten ante la ley mordaza.
               Para mejorar las cosas, queda por plantear ¿de dónde proviene esa fascinación y adoración de esa izquierda extremista hacia el Islamismo, llegando incluso a justificar los ataques terroristas de París o los trenes de Madrid?
               De entre todas las conjeturas, apliquemos la navaja de Ockham y escojamos la más sencilla, pues ésta tiene más probabilidades de ser la cierta. Hemos de considerar que ambos extremismos tienen en su punto de mira un objetivo común, pero por motivos distintos. Ambos extremismos constituyen, ante todo,  una ideología, cuya único y principal objetivo consiste en la destrucción de nuestra cultura occidental; de nuestra forma de vida. Si para unos el capitalismo es el monstruo a abatir, para los otros el enemigo que han mantenido durante más de 1400 años es el cristianismo y cualquier otra religión y forma de vida que no sea la suya. Si unos sueñan con hizar la bandera roja de la hoz y el martillo sobre la cúpula de San Pedro o el Capitolio, los otros desearían izar la bandera de la media luna. Y sobre todo, su odio se centra en nuestra cultura y nuestra forma de vida. Ambos extremismo desean nuestra destrucción y aniquilación total como sociedad: unos con objeto de imponer el Comunismo y los otros con objeto de imponer el Islamismo. Ambos, de esclavizarnos y aniquilarnos y ambos han demostrado ser capaces de aplicar el genocidio a quienes se les oponían. He aquí una sencilla explicación: los enemigos de mis enemigos son mis amigos, pero de momento. Luego los destruiré también. No nos extrañemos de las simpatías aparentes de los unos hacia los otros, de los “No a la Guerra” y de la caída de gobiernos ante atentados, como ya nos ocurrió una vez. 
             Evidentemente, no a todas las guerras que en este momento se estén dando en contraposición a una en particular, pero siempre y sin excepción la libertad tiene un precio y siempre existirán facciones que deseen arrebatárnosla. Nuestra defensa ante estas atrocidades está en nuestra unión. En la unión de la nación española, tal como muy bien han ejemplarizado los franceses. Está en una #EspañaUnida

Autor: Vicente Jiménez



domingo, 6 de diciembre de 2015

Explicando un tuit.

           En el siguiente post, voy a intentar explicar un tuit según me pide un amigo, tuit que colgué el día 3 de este mes. Es el siguiente:


       El mencionado tuit esta inspirado y escrito sobre la marcha, mientras escuchaba una conversación entre Gabriel Albiac y Antonio Garcia-Trevijano, que versaba sobre el ridículo del Tribunal Constitucional, con lo acaecido en el Parlamento de Cataluña.

            Paso a contextualizar el mencionado mensaje y ser lo más breve y claro posible:
            Todo puede comenzar por el dislate de nuestro gobierno, encargando el trabajo de juzgar el tema de la declaración de independencia por parte de Cataluña, al Tribunal Constitucional.

            El Presidente del Gobierno inconcebiblemente acude al Tribunal Constitucional para resolver un asunto, que todo el mundo del derecho sabe que es un delito continuado de sedición. Cuando debería acudir al Código Penal. Toda una extravagancia.

           Lo que esta en juego es un delito, entonces que pinta el TC persiguiendo un delito. El TC no es una instancia jurisdiccional, no corresponde al ámbito del poder judicial, si alguien comete un delito se las tiene que ver con él, su instancia jurisdiccional correspondiente, el poder judicial.

             Para la autoridad y parlamentarios tenemos al Tribunal Superior de Justicia Catalan para encargarse directamente por la vía penal.

             No se entiende porque no han querido utilizar la vía del derecho penal. ¿No lo han echo por falta de confianza, ya que se tenia que juzgar en Cataluña?.  Habria una mayoría de magistrados que juzgarían a Mas y toda la cúpula de la Generalitat, de un articulo grave cuyo dictamen es solo la privación de libertad inmediata a todos.

           Si no te fías de los magistrados se aplica el estado de excepción (que no es más que un mecanismo de protección democrático de situaciones críticas) al día siguiente, por el cambio de clima, ósea, ya se sabe quien manda, la postura de los magistrados sería totalmente distinta. 

           Esta falta de confianza es una auténtica atrocidad y una de las cosas más graves que pueden ocurrirle a un país, la falta de libertad del Poder Judicial. Y esto es la negación absoluta del Estado de Derecho.