domingo, 27 de septiembre de 2015

Más de 140 Cita nª128 Llegó el día.

Hoy os voy a contar un pequeño relato a modo de fábula:

         Hubo una vez un reducido grupo de borregos que  consiguieron la bipedestación y chapurrear unos sonidos, como palabras, que repetían una y otra vez, y que sus congéneres entendían a la perfección. 

               La manada como era de esperar los siguió, sin perro pastor ni pastor que valga. Había llegado la hora de hacer las cosas de otra manera y la masa actuaba con fe ciega, hasta el punto de mostrar gran hostilidad cuando en el camino se encontraban a su paso otras manadas que les veían, llamemos, raritos.

          Pero enfundados en la armadura de la sabiduría eterna continuaron su camino, sin saber el final y si este era posible, pero aquellos sonidos les sonaron a música celestial y allí iban todos exultantes de felicidad. 

             Las promesas eran como el arcoiris y ante tal belleza no se podían resistir y menos meditar en demasía, ya que hablamos de borregos, y hoy precisamente los verás entrando en su paraíso prometido:


2 comentarios:

  1. Ovinos lanares bípedos, ¡por el amor de Dios!...¡JAJAJAJA!
    ¡Has estado genial!

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  2. Se dice de los borregos que por donde va uno, van todos.
    Gracias a Dios todavía hay personas con capacidad de análisis y de discernir.
    Esperemos que la cordura venza a la locura.
    Como siempre, has estado muy acertado.
    Saludos.

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