jueves, 8 de enero de 2015

Más de 140. Cita nº115 Dolor y Vida

          
          Escrito parido entre terribles dolores, que no genitales. En ocasiones la templanza se pierde y volver a coger el camino de la cordura representa un arduo trabajo, del que cada vez se piensa con más frecuencia si merece la pena, son momentos llenos de sombras y oscuridad que no te dejan pensar más allá del momento presente.

          La capacidad de análisis desaparece, parece ser que estas solo ante el peligro y de echo es así. Sin ningún recuerdo ni emoción a la que asirte, como tabla de salvación. Sólo piensas en liberarte de este fardo que esta repleto de sufrimiento y que apenas te obsequia con un instante de paz en el que convertir, aunque de manera efímera, algún segundo de tranquilidad en felicidad.

           Pero nada más lejos de la realidad ésta condena a galeras, sin remo, ni látigo y de paso sin galera. Donde la única nave a remar es tu cuerpo y cuyo puerto de llegada no es otro que la muerte. Término, nunca mejor definido en este caso como el de descanso, y sin el menor género de dudas, eterno. 

           No quiero ni pensar lo difícil que debe ser la vida de tu compañero/a de aventura, si es que tienes la inmensa fortuna que aguante el sacrificio, ya que es, un papel extremadamente complejo, porque difícilmente llega ha entender en su verdadera magnitud tu padecimiento y son muchas las veces que dan palos de ciego con la mejor de las intenciones.

        Más aún el mazazo que supone, por una debilidad intrínseca al ser humano, y es cuando en momentos de incertidumbre y desespero, percibes que titubean  ante  la credibilidad de los síntomas y  entonces  es cuando te embarga una terrible soledad que te hiela el alma y no ves más salida que poner fin a esta carrera sin meta.

          Porque vivir 24 horas al día, 365 días al año con dolor, es el peor martirio al que puede ser sometido un ser humano, con el agravante de que en determinadas ocasiones se te exige una compostura y un comportamiento acorde con momentos que así lo requieren, en un   periodo dado, cuando esto supone poco menos que una misión imposible. 

        Y quizás una de las circunstancias que más te hunde en un profundo estado de malestar, es cuando hay circunstancias determinadas en las que se te juzga de igual a igual que a otros congéneres que gozan de salud. Otro punto que juega en nuestra contra es poseer un aspecto lozano en el que solo el ojo más entrenado sería capaz de atisbar cierto grado de disconfort provocado por la patología. 

           Por lo que me atrevo ha dictaminar que es una de las enfermedades más maquiavélicas y retorcidas de cuantas existan en los tratados de patología actual. Es el pasar del tiempo el que imprime mayor dramatismo al hecho de estar enfermo y este es cuando tu propia familia, quizás por agotamiento y monotonía llegan a poner en tela de juicio tu situación.

                 Ellos junto a ti, viven el hecho de una cotidianidad  que te va mermando hasta llegar a un estado irreversible de amargura en ocasiones mal disimulado. Es lo que toca y debemos seguir haciendo camino...


6 comentarios:

  1. Al final de todo se sale, Antonio. El dolor significa, al menos, que estás vivo.

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  2. Refugiándonos en la música, podemos pasar mejor la vida.
    Un abrazo grande Antonio

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  3. Sin quererlo has descrito mi propia situación que, si no es igual, es muy similar.
    Ánimo.
    Un abrazo.

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  4. Querido Antonio, las palabras no me bastan para explicar lo que he sentido al leerte. Lo que deseo transmitirse sólo sería posible con miradas, sonrisas o un largo abrazo. Qué inútil es, a veces, el discurso, que no transmite fielmente sentimientos, afectos.
    Eres, con tu fortaleza, ejemplo para todos los que te rodean (te rodeamos). Para todos los que te quieren (te queremos).
    Te admiro y, por favor, no desfallezcas. Te necesitamos para que nos guíes, para vernos reflejados en tu tesón y tu valentía. Un abrazo.

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  5. Se que es difícil aconsejar en estos casos, así que no lo voy a hacer; yo mismo ando mal de salud y conozco el dolor. No puedo empezar a imaginar lo que es el dolor CONSTANTE Y CONTINUO; ten ánimos mientras puedas, amigo; en llegando al límite, NADIE está obligado a más.

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