jueves, 11 de septiembre de 2014

La generación que no lo merece...

 Publicado el miércoles, 10 de septiembre de 2014 por Enrique Arturo Blay 


            Particularmente me importa un bledo si Potemos llega o no al poder. Que estén plantándose todas las semillas para que ocurra con la complacencia y colaboración del Gobierno actual, es tema para otro post. 
           Como decía, me importa un bledo que esa panda de asesinos en potencia (todo comunista es un asesino en potencia) llegue a gobernar y tengo mis razones. Es más, estoy plenamente convencido de que hay en Expaña varias generaciones de ceporros logsianos que merecen disfrutar de las bondades del comunismo en su plenitud total durante unas cuantas décadas, a ver si de una puñetera vez se les cura la #giliprogrez crónica que se les ha implantado en el cerebro desde su más tierna infancia. 
              No obstante, creo sinceramente que vive aún en Expaña una generación que no lo merece. No lo merece en absoluto. Y esa es la generación que ahora anda por la séptima década de su vida. Es la generación que las pasó canutas en la posguerra, que pasó hambre en su infancia, que en su juventud trabajaron como perros en horarios de 12, 14 e incluso 16 horas al día para ganarse el pequeño patrimonio que han atesorado a base de sudor, sacrificios y lágrimas. Es la generación que levantó Expaña y que se las prometían muy felices con la llegada de la democracia.
                Podríamos decir que son estafados, como de los que ya hablé en su día, pero estos con mayor dosis, si cabe, de estafa. Es la generación que ahora disfruta de una muy bien ganada pensión que en demasiadas ocasiones no es lo justa que debiera ser, ya que ellos apoquinaron como buenos paganos para levantar aquella Seguridad Social que nos trajo el Caudillo, que se pongan en Progrelandia como se pongan la trajo el Caudillo quieran o no. Es esa generación que supo ahorrar, que trabajó como nadie, que en muchos casos abandonó Expaña para volver con lo ganado a luchar por su familia en cuanto tuvieron ocasión. 
             Es esa generación que en absoluto merece volver a pasar hambre porque a 4 perroflautas y a unos muchos, por desgracia, descerebrados, no se les ha ocurrido nada mejor que cargarse el Sistema que les da de comer a cambio de muy poco. Y mucho me temo que volverán a pasar hambre. No se lo merecen porque ya son viejos y no van a poder liarse a tiros con el primer expropiador que les llegue a quitarles el chaletito que a base de comer arroz con acelgas se agenciaron en algún pueblecito perdido. 
                No se lo merecen porque lo que en realidad merecen es respeto, eso que nuestra putrefacta sociedad ha perdido hacia sus mayores. Y lo merecen por viejos y por sabios... Sabe más el diablo por viejo que por diablo. Aunque nadie los respete y aunque llegado el caso, muchos #giliprogres piensen que la eutanasia sería una magnífica solución para ellos. Hecho que no consuman porque son conscientes de que de llevarlo a cabo se quedan sin paguita. Y muchas, demasiadas paguitas, muchísimas más de lo deseado, son las que están sujetando el tejido familiar actual, economía de trapicheo con substancias raras al margen. No. 
           Esa generación que ya pasó hambre en su juventud no merecen que Potemos llegue al poder. Los más jóvenes ya se apañarán, e insisto, algunos, lo que viene, se lo van a tener muy, pero que muy merecido, pero esa generación, no. Y va a ser una pena... 

 Pero no lo merecen...

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