martes, 25 de febrero de 2014

Más de 140. Cita nº77. Un futuro previsible.



                 Desde que tengo uso de razón, hace aproximadamente unos 8 meses, me siento mal. Era mucho más feliz cuando vivía en mi burbuja Sanitaria, preocupándome por hacer la vida más agradable a aquellos que no tenían la suerte de poseer la mayor de las fortunas: La Salud.

                      Hoy sin embargo no solo he perdido también esa fortuna, si no que he descubierto que vivo en un sitio, por llamarlo de alguna manera, que esta gangrenado desde sus cimientos. Y ya se sabe cuando algo se gangrena  tenemos que cortar por lo sano.

                      Nos encontramos en un momento que poco tejido sano nos va quedando, y nuestra #casta continua contaminando lo poco sano que nos queda. Vamos, que nos han llevado al desfiladero y en esta situación son ellos o nosotros. Ya esta bien de creer que existen ideologías de derechas o izquierdas que van a mirar por la sociedad, dejad de ser ilusos la única forma de hacer que el poder funcione, es no creyendo en él y por consiguiente nuestro deber es atarlos por corto.



                         El entramado para que todo esto llegue a buen fin ya esta inventado y ademas perfectamente descrito. Señores abrir los ojos que el Manual de Instrucciones ya nos lo ha facilitado nuestro compañero @Parnasillo y llevarlo a la practica es cuestión de tener un buen par y demostrarle a los oligarcas quien es el que tiene que tener miedo.

                          Quedarnos en esta situación es rubricar nuestra sentencia de muerte como pueblo y nuestra historia no lo merece. Es patético pensar que a la inteligencia que nos regalaron, solo le hemos podido sacar partido al lado oscuro y solo hemos utilizado a fondo conceptos como: tortura, esclavitud, genocidio y lindezas de este nivel. Eso sí, estos los hemos bordado.

                            Os sugiero poner en marcha nuestro Manual de Instrucciones  y dar una oportunidad a la humanidad.

Un futuro no tan lejano


                          

5 comentarios:

  1. Aciertas cuando dices que el sistema está gangrenado y que la situación requiere cortar por lo sano, pero creo que te equivocas cuando das un paso atrás y sugieres que la solución consiste en atar corto a la clase política, pues ya sabes que, siguiendo el símil médico, la única alternativa a la gangrena es la extirpación.
    Igualmente, también creo que aciertas cuando propones un Manual de instrucciones que no es otra cosa que poner al servicio de los españoles un régimen político verdaderamente democrático, pues no cabe duda de que de esa forma se acabarían la corrupción de nuestros representantes públicos y los bandazos que sufre la orientación política y económica cada vez que cambia el partido que hay al frente del Estado, y los españoles podríamos tener, por fin, la tranquilidad de que nuestros políticos se están ocupando de los problemas del Estado, no de los de ellos.
    Sin embargo, la cuestión no es el Manual de instrucciones como tú mismo lo denominas, sino el aparato que responde a esas instrucciones. En otros términos que el problema no es el objetivo a conseguir, sino la forma de cómo alcanzarlo. ¿Quién le pone el cascabel al gato? ¿Quién convence a esa multitud de políticos que se están enriqueciendo por encima de todo lo razonable con cargo a lo público para que suelten esa teta que tienen ocupada ilegítimamente?
    Comparto tu pesimismo, Antonio, porque creo que quienes se han convertido en parásitos de los Presupuestos generales del Estado no renunciaran así por las buenas a sus privilegios… Morirán matando.

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    1. Antes de nada gracias por el comentario. En este caso no me queda otra que decirte nuevamente gracias por terminar un articulo en el que se me quedaban algunas cosas colgando y mal explicadas. Por ejemplo donde digo atar por corto, ya doy por sentado una próxima generación de políticos, nacidos de las normas democráticas. y no esta explicado en condiciones.

      Un abrazo.

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  2. Por desgracia Antonio, tienes razón 'ellos' no claudicarán en su afán de destrucción, ya se ve claramente y encima dicen que lo están haciendo de maravilla que no sabemos nada de nada.
    Pues que se anden con cuidado que también las personas honradas nos podemos cabrear seriamente. Se olvidan que somos muchos más que ellos.
    Un abrazo, amigo Antonio

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  3. Por eso insisto en que llegará el día, que sean ellos los que tengan miedo. Aunque por desgracia ese paso me da miedo y no me gustaría que ocurriera. Prefiero arreglar las cosas en una mesa delante de un café.

    Un abrazo.

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  4. Ojalá que ese miedo no nos pare, pues eso no haría sino incrementar la deuda y alargar la agonía.

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