viernes, 29 de noviembre de 2013

REPÚBLICA CONSTITUCIONAL = DEMOCRACIA FORMAL = SEPARACIÓN DE PODERES + REPRESENTATIVIDAD

Algoritmo bien sencillo de aplicar y que nos convertiría de un día para otro, en el país menos malo del mundo. Sin lugar a dudas.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Más de 140. Cita n. 64 Porque con podemos no se puede.

                  Hay veces aquí postrado en mi lugar de descanso en decubito supino, noto mi cuerpo más inerte de lo que me tiene acostumbrado.

             Sin embargo mi mente parece llevar alas y volar más rápido y alto que nunca. Estoy llegando a la conclusión que si te quitan algo pero te dan otra cosa, debe ser parte del destino que todos traemos de fabrica.
     
       Ya solo a nosotros se nos encomienda la labor de desarrollar ese poder que terminará el ciclo de hacernos diferentes. Estas son pequeñas ideas que me despiertan a diario y hasta hoy no las he pasado por el teclado.

          Y por cada instante que pasa confió más que entre todos  podamos expulsar el veneno que recorre nuestro país de Norte a Sur y de Este a Oeste e inyectarnos el antidoto, que por fin convierta nuestra sociedad en una democracia formal. Y un primer paso pacifico seria la abstención activa de toda la ciudadanía, como una de las formas más eficaces de deslegitimizar la dictadura de partidos que llevamos sufriendo casi 40 años.



 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cátarsis 2ª parte




CATARSIS DE JAVIER BENEGAS Y JUAN M BLANCO.

A lo largo de diferentes artículos a través del trimestre os iré poniendo la miel en los labios a cerca de los libros que me gustan. Empiezo con "Catarsis" libro de dos grandes periodistas de Voxpopuli: JAVIER BENEGAS Y JUAN M. BLANCO. Espero que os anime a su lectura completa.






 "La Política ejerce un irresistible atractivo para los sujetos extremadamente corruptos, esos no sometidos al freno de los principios y la conciencia".

"En España, estos procesos son manifiestamente perversos, pues, ante la imposibilidad de voto a candidatos individuales, son los partidos quienes llevan a cabo la selección de las personas, con criterios muy distintos a la honradez o principios sólidos".

Hablando de la Constitución: "No hay tantos motivos de celebración en una Carta Magna de torpe factura y escasa eficacia, incapaz de establecer una estructura institucional equilibrada, además de generadora de una organización territorial tan caótica, indefinida y gravosa, que desembocó en el complicado laberinto actual".

"Los dirigentes perciben el Estado como una extensión del partido, un enorme paquete de cargos para compartir entre sus miembros. Sus decisiones responden más al beneficio propio que al interés de los ciudadanos".

Montesquieu escribió: "no existe mayor tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia". Esta cita tan inspirada parece aludir a una sociedad como la española, que, bajo la apariencia de un Estado de Derecho, vive a la sombra del abuso legislativo.

"En un sistema carente de controles eficaces y contrapoderes reales, los funcionarios de carrera constituyen uno de los últimos mecanismos de contención del poder político que todavía siguen en pie, uno de los pocos estamentos del Estado que escapa al control absoluto de los partidos".

"El mecanismo de control y de limitación del poder por excelencia es la separación de poderes o reparto de atribuciones entre Ejecutivo (Gobierno), el Legislativo (Parlamento) y el Judicial (Tribunales) con el fin de evitar la concentración de potestades en uno de ellos".

"El sistema electoral se ha caracterizado por la ausencia total de una relación directa entre elector y elegido". 

"Los grandes partidos, carentes de democracia interna, herméticos y jerarquizados - incluso con cargos y escaños hereditarios -, se han convertido en los oligopolios de la <cosa pública>, en amos y señores de ese oficialismo que condiciona a la España real".

"Originariamente los partidos políticos debían ser organizaciones eficientes, democráticas y representativas que ahorraran a las personas tediosos procesos de análisis y discriminación de la información, facilitando así una alternativa y un voto razonablemente coherente con las inquietudes de los ciudadanos".


jueves, 14 de noviembre de 2013

Las Autonopías AUTOR: PACO BONO SANZ

Año de 1978, seis de diciembre; se funda la farsa, se instaura esa Constitución que nada constituye, pero que instituye la mentira, la traición, el consenso, las “autonopías”. No se trata de un juego de palabras, sino de un catarro histórico. Me refiero a esas estructuras territoriales y políticas construidas utilizando las fronteras de las viejas provincias, como si las hubiera dibujado un niño de preescolar. Lo llamaron café para todos, sin embargo, yo prefiero referirme a ellas con la expresión ¡que lo tiramos! Pin, pon, fuera, que se me sale la camisa fuera, que pin pon fuera, que pin pon fuera… Sarandonga, vamos. El Estado de partidos debía dar cabida al nacionalismo y al amiguismo, así se fundaron estas nuevas formas de feudalismo y de pensamiento único.
¿Referencias anteriores? Ninguna. La palabra mágica utilizada fue la de “autogopierno”, o “gopierno autónopo”. Ea, dame mi porción de poder y yo te organizo el rebaño; que con diecinueve “autonopías” hay para todos. ¿Fueros? ¿Qué saben los gobernados acerca de los fueros? ¿Estatutos? Creen que son la panacea, como las dieciséis válvulas de su coche. “ Yo tengo uno con inyección directa…” ¿Qué es eso? La mayoría de la gente no distingue lo que es legislar de lo que es gobernar, desconoce la diferencia entre redactar una receta y mezclar los ingredientes en la olla. Así nos fue. Así nos va. ¿Cuándo antes de la Transición hubo estatutos en España? Sólo durante la Segunda República se aprobaron el catalán y el vasco. Aparte de aquellos, jamás rigieron otros estatutos en toda la historia de España. Otra cosa son los fueros, que los ha habido y muchos. Pero el fuero se refiere a la ley y no al gobierno.
¿Qué mejoras han significado estas “autonopías” para los gobernados? Ninguna, porque son falsas estructuras de compensación nacionalista, “miniconsensos”, pequeñas bestias concebidas para el saqueo sin control, casas de blanqueo político para la colocación de los amigos y para el fomento del clientelismo. ¿Que si han degenerado en corrupción…? ¡Y lo dicen con las manos sobre la cabeza! ¡Cómo no! Si nacen con la corrupción del consenso ¡y son en sí mismas herramientas para la corrupción! Hombre digno llamando a tierra, hombre digno llamando a tierra. ¿Me escuchan? Las “autonopías” sirven para que los partidos se repartan el poder en porciones desiguales según la fuerza que les otorguen sus mancebos a través de unos comicios antidemocráticos. El estado es una tarta y los españoles somos los que la soportamos sobre nuestras cabezas infantiles. ¡Viva el fútbol! ¿Qué tiene que ver la libertad de los pueblos con las “autonopías”? ¿Libertad? ¿De qué? ¿Para qué? ¿Acaso hay libertad colectiva? ¿Consiste la libertad política en que unos padres de familia, ahijados de Papá Estado, se puedan quejar por las mañanas mientras se toman un café? Protestan sobre lo mal que van las “autonopías” y el “autogopierno”, el “régimen de bienestar que nos hemos dado”, jajaja. Raro es el tío que simplemente dice: ¡coño!, ¡cómo nos han engañado! El problema no está en España, sino en su forma de Estado y de gobierno; no hay libertad constituyente, por lo que no hay libertad colectiva, por lo que no puede constituirse la democracia representativa. La monarquía de partidos y su Estado de las “autonopías” nos está dejando en la inopia. Y este ha sido mi criterio de hoy…

AUTOR: PACO BONO SANZ

martes, 12 de noviembre de 2013

Catarsis 1ª parte.

CATARSIS DE JAVIER BENEGAS Y JUAN M BLANCO

A lo largo de diferentes artículos a través del trimestre os iré poniendo la miel en los labios a cerca de los libros que me gustan. Empiezo con "Catarsis" libro de dos grandes periodistas de Voxpopuli: JAVIER BENEGAS Y JUAN M. BLANCO. Espero que os anime a su lectura completa.




"Como todo sistema cerrado, el Régimen de 1978 construyó sus propios mitos y mentiras, creando terribles tabúes para que nadie osara exponer abiertamente la verdadera naturaleza de las cosas."

                          "El sistema se tenía que colapsar porque estaba mal diseñado, no porque las personas fueran propensas al fracaso. Ergo, en vez de recurrir a las visiones esencialistas para desentrañar lo que nos pasa, tenemos que identificar el fallo en esos lugares más terrenales que son nuestras instituciones."

                        "La Constitución de 1978, ha dotado a España durante unos años estabilidad y algo de crecimiento económico. Sin embargo, al establecer un sistema desprovisto de un apropiado juego de contrapoderes, de unos adecuados controles a la acción de los gobernantes y de unas eficaces vías de representación de los ciudadanos, ha conducido a una democracia de muy baja calidad."

                            "Las instituciones del Régimen, manipuladas por los partidos, se muestran incapaces de dar respuestas objetivas y veraces a los ciudadanos. Mientras tanto, el improvisado y masivo traspaso de competencias a unas Autonomías carentes de los necesarios mecanismos de control del poder fue estableciendo un caciquismo de nuevo cuño."

                            Retrato de la clase política Española de Valentí Almirall en 1886. "Unos y otros tienen más o menos desvergüenza, más o menos verborrea; unos y otros han logrado hacer una fortuna más o menos considerable, sin haberse dedicado en ningún momento a un trabajo útil y honradamente productivo."

                           "Ahora que los peores pronósticos se han cumplido-no podía ser de otra manera-, la clase política cierra filas e impone un optimismo forzado, voluntarista e irracional, casi macabro. Desgraciadamente todo es susceptible de empeorar."

                           "Lo único que  preocupa a la clase dirigente es salvar el sistema financiero y los agujeros dejados por los pelotazos de la clase política . Y a esta forma de gobernar que consiste en salvar del desastre a las elites dirigentes , llaman pragmatismo. Pero en realidad no es más que el mismo servilismo decimonónico de siempre: esa cadena de favores de los que tienen la sartén por el mango."

jueves, 7 de noviembre de 2013

Lo Constituyente. Autor: Antonio García Treviijano


Antonio García-Trevijano
AUTOR:  ANTONIO GARCÍA TREVIJANO
          Una comisión de siete abogados partidistas, padres de la patria, la redactó en secreto. No la constituyó. Unas Cortes legislativas ordinarias la aprobaron. No la constituyeron. El electorado la refrendó. No la constituyó. Tampoco hubo un periodo de libertad constituyente del Poder político. Y los factores causantes de la Transición no fueron los constituyentes de la Constitución. Si no hubo una fase legalizada de libertad colectiva para expresar y debatir ideas constitucionales sobre la forma de Estado y de Gobierno; si era un tabú plantear estas cuestiones a la opinión pública; si no se convocaron elecciones para elegir diputados a Cortes Constituyentes, entonces ¿qué sector de poder constituido en derecho, o temido de hecho, creó la Constitución? ¿Qué tipo de intuición política la concibió? ¿Qué inteligencia discursiva la desarrolló? ¿Qué ambición de poder la impuso como voluntad del Estado?¿Qué consenso ideológico le dio curso convencional en los medios de comunicación? A veintidós años de aquello, aún no se ha dado satisfacción a lo que, no obstante, se debe saber, para poder entender y comprender la situación actual. Especialmente en materias de nacionalismos periféricos y corrupción política.
          Para evitar equívocos, aclaro que lo constituyente no se refiere aquí a la materia políticamente constituible en una Constitución, sino al poder o la potencia que la constituyó como norma suprema. Salvo Locke, Sieyes, Friedrich y Carl Schmitt, la filosofía del poder y la teoría constitucional no suelen ocuparse del tema. En general, los textos constitucionales se interpretan y comentan como los exégetas a los Libros Sagrados. Se separa el producto de toda vinculación con un productor humano. Y se convierte en objeto de fe lo que reclama ser entendido y comprendido por la razón. No por motivos de curiosidad histórica o intelectual, que serían de por sí bastantes, sino porque el poder constituyente no se extingue, como parturienta mal constituida o mal asistida, al alumbrar la criatura constitucional. Es ésta la que perecería o caducaría sin el mantenimiento permanente, y la conservación constante, por parte de los poderes que, en su día, le dieron el ser. Decidme, pues, lo que hoy sostiene los poderes constituidos y os diré la potencia constituyente que ayer los constituyó.
            La Monarquía del Estado de Partidos no duraría un instante, pese al sostén del Ejército, la Banca, la Iglesia y la popularidad al día de que goza el titular de la Corona, si el PP, PSOE, y los dos o tres medios hegemónicos en el mundo editorial, la dejaran abandonada a su suerte. Lo constituyente en el 78, lo decisorio, tuvo que estar, por eso, en la potencia de los causahabientes de esos partidos y de esos grupos informativos. Lo demás, incluso la prestación extranjera, era políticamente superfluo, salvo la potenciación del PSOE por la socialdemocracia alemana. No planteo esta hipótesis como si fuera posible de realizar en el contexto actual de los intereses de partido, sino como ficción metódica que permite reducir la complejidad constituyente a sus mínimos factores irreductibles.
           Si lo constituyente estuvo en esos partidos, y no en la libertad política de los ciudadanos, era inevitable que lo constituido no fuera la democracia formal, sino una oligarquía de partidos que continuara en el Estado la concepción autoritaria del poder, a través del expediente inventado en las potencias vencidas, tras la última guerra mundial, por miedo a que la libertad política indiscriminada condujera al comunismo o al resurgimiento del nazifascismo. El modelo del Estado de Partidos, tomado de la práctica republicana de Weimar y de la teoría de sus juristas, vino como anillo al dedo anglosajón para esposar a los países europeos que había liberado, y conducirlos en la guerra fría.

Ejecución Penal y Separación de Poderes


Pedro M. González
AUTOR: PEDRO M. GONZÁLEZ

          El ejercicio de la función jurisdiccional no solo consiste en juzgar, también en hacer cumplir lo juzgado. Así lo proclama el Artículo 2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.  Es en esta fase final de la labor de impartir justicia, menos visible y por eso alejada muchas veces del análisis de la ausencia de separación de poderes, donde más sencillamente podemos apreciar la ausencia de independencia judicial. En el orden civil tras la última Ley de Enjuiciamiento se organizaron las subastas on line a través de la página web del Ministerio de Justicia, que es poder ejecutivo, precisando los términos, condiciones y requisitos de concurrencia a las mismas. Sin embargo es particularmente llamativa la administrativización instituida legalmente de la ejecución de sentencias penales. En España la ejecución de las penas privativas de libertad, es decir las más agresivas, se encuentra atribuida a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y a sus equivalentes autonómicas en aquellas comunidades en que la competencia se encuentra transferida.
          El tratamiento, clasificación y régimen penitenciario constituyen el núcleo de la ejecución de las penas privativas de libertad y de su contenido depende que una Sentencia de condena a penas de prisión se cumpla con mayor o menor rigor tanto en el tiempo de cumplimiento como en las condiciones personales del penado. Y corresponde su titularidad a estos órganos cuya dirección, actuación, organización y presupuesto son competencia del poder ejecutivo. Los permisos, visitas, actividades, la asignación de trabajos… conforman aspectos esenciales de la ejecución de la pena que solo quedan a la consideración judicial por la queja del interno como control ex post de las decisiones adoptadas por las Juntas de Tratamiento con asesoramiento de sus equipos técnicos, en los que precisamente por tal carácter especializado descansan generalmente las resoluciones revisorias del Juez de Vigilancia Penitenciaria.
          Una efectiva separación de poderes con una Justicia independiente pasa necesariamente por la atribución al Consejo de Justicia de las competencias en materia de prisiones, tratamiento penitenciario y en general a todo lo referido a la ejecución de la pena sustrayéndose así de Interior y de las Consejerías Autonómicas. La dirección de las prisiones estaría encargada a jueces de ejecución penales que se ocuparían de la clasificación inicial, progresión y tratamiento asistidos por forenses y peritos de la administración de Justicia que los auxilien, sometiéndose sus decisiones en grado de recurso devolutivo a las Audiencias Provinciales respectivas.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Derechos del Hombre. Autor: Paco Bono Sanz

Derechos del Hombre

Paco Bono Sanz
Autor: PACO BONO SANZ

Es tal la confusión que hay entre los miembros de mi generación y de las posteriores al respecto de los derechos, que esta semana cedo el espacio de opinión, que tan afortunado soy de disfrutar en el DiarioRC, para la exposición de los diecisiete artículos de la declaración de derechos aprobada por la Asamblea Nacional constituyente francesa el 26 de agosto de 1789. Por favor, quienes no los conozcan, lean con atención y respondan a la pregunta que les formulo al final.
Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano son los siguientes:

I. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en cuanto a sus derechos. Las distinciones civiles sólo podrán fundarse en la utilidad pública.

II. La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Esos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

III. La fuente de toda soberanía reside esencialmente en la Nación; ningún individuo ni ninguna corporación pueden ser revestidos de autoridad alguna que no emane directamente de ella.

IV. La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no cause perjuicio a los demás. El ejercicio de los derechos naturales de cada hombre, no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el disfrute de los mismos derechos. Estos límites sólo pueden ser determinados por la ley.

V. La ley sólo puede prohibir las acciones que son perjudiciales a la sociedad. Lo que no está prohibido por la ley no puede ser impedido. Nadie puede verse obligado a aquello que la ley no ordena.

VI. La ley es expresión de la voluntad de la comunidad. Todos los ciudadanos tienen derecho a colaborar en su formación, sea personalmente, sea por medio de sus representantes. Debe ser igual para todos, sea para proteger o para castigar. Siendo todos los ciudadanos iguales ante ella, todos son igualmente elegibles para todos los honores, colocaciones y empleos, conforme a sus distintas capacidades, sin ninguna otra distinción que la creada por sus virtudes y conocimientos.

VII. Ningún hombre puede ser acusado, arrestado y mantenido en confinamiento, excepto en los casos determinados por la ley, y de acuerdo con las formas por ésta prescritas. Todo aquél que promueva, solicite, ejecute o haga que sean ejecutadas órdenes arbitrarias, debe ser castigado, y todo ciudadano requerido o aprehendido por virtud de la ley debe obedecer inmediatamente, y se hace culpable si ofrece resistencia.

VIII. La ley no debe imponer otras penas que aquéllas que son estrictamente y evidentemente necesarias; y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley promulgada con anterioridad a la ofensa y legalmente aplicada.
IX. Todo hombre es considerado inocente hasta que ha sido declarado convicto. Si se estima que su arresto es indispensable, cualquier rigor mayor del indispensable para asegurar su persona ha de ser severamente reprimido por la ley.

X. Ningún hombre debe ser molestado por razón de sus opiniones, ni aun por sus ideas religiosas, siempre que al manifestarlas no se causen trastornos del orden público establecido por la ley.

XI. Puesto que la libre comunicación de los pensamientos y opiniones es uno de los más valiosos derechos del hombre, todo ciudadano puede hablar, escribir y publicar libremente, excepto cuando tenga que responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.

XII. Siendo necesaria una fuerza pública para garantizar los derechos del hombre y del ciudadano, se constituirá esta fuerza en beneficio de la comunidad, y no para el provecho particular de las personas a las que ha sido confiada.

XIII. Siendo necesaria, para sostener la fuerza pública y subvenir a los gastos de administración, una contribución común, ésta debe ser distribuida equitativamente entre los ciudadanos, de acuerdo con sus facultades.

XIV. Todo ciudadano tiene derecho, ya por sí mismo o por su representante, a constatar la necesidad de la contribución pública, a consentirla libremente, a comprobar su adjudicación y a determinar su cuantía, su modo de amillaramiento, su recaudación y su duración.

XV. La sociedad tiene derecho a pedir a todos sus agentes cuentas de su administración.

XVI. Una sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de poderes definida, no tiene Constitución.

XVII. Siendo inviolable y sagrado el derecho de propiedad, nadie podrá ser privado de él, excepto cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exige de manera evidente, y a la condición de una indemnización previa y justa.
¿Se cumplen hoy en España?
Pues no perdamos tiempo y trabajemos juntos por la conquista de la libertad política.

http://www.diariorc.com/2013/11/01/derechos-del-hombre/

Autor: PACO BONO SANZ