martes, 6 de agosto de 2013

Más de 140. Cita nº52


La chapuza de 1978 continua su inexorable caminar por los territorios de la otrora llamada España, hoy ya no se como llamarla, cual apisonadora. Las consecuencias de aquel fatal consenso se me antojan ya terminales.


Los secesionistas catalanes dando una vuelta de rosca por día que pasa, al estado del que dependen. Cuestión que raya el absurdo, más aún cuando el 34% del total de su deuda es con el gobierno del que pretenden independizarse. Con una lista interminable de gastos absurdos a costa de todos los contribuyentes. Valga de ejemplo la TV3, que tiene más personal que A3,Cuatro,T5 y La Sexta juntos.


En cuanto a los partidos, al PP se le multiplican las guerras intestinas como buscando el mejor sitio, esperando lo que esta por venir. El PSOE, camino de la perdición, ósea que la bicefalia partitocrática está más débil y fragmentada que nunca. Es lo que trae tener bajo los pies un país cada vez más pobre. Comienza a ser difícil quererse, sobre todo cuando los matrimonios de conveniencia política se desmembran por el avance imparable de un patético horizonte.


Al no tener separación de poderes, la justicia cada vez más maniatada. La barbaridad de mantener una costumbre medieval como son los aforados, hace de ellos que campen a sus anchas cuando su inocencia es más que cuestionable. Y tenemos ejemplos flagrantes como los ERE’s en Andalucía. Así como en otras comunidades como Valencia, Baleares, Cataluña etc.



Los medios de comunicación al servicio de la #casta, sobre todo cuando tienen que sobrevivir de subvenciones debido a la caída de la publicidad debido a la crisis. Dentro de estos medios la TV, ofreciendo espectáculos por momentos más paupérrimos. 


Los que van de catedros en los múltiples debates (última moda), no pasan de tertulianos apesebrados y teledirigidos (como reconoce le propio Sr. Carmona) enarbolando la bandera de salvapatrias, cuando sus trifulcas son más estériles y anodinas que las conversaciones nocturnas de los “patios de vecinos” de la España profunda de los años 50 y 60 del pasado siglo. Cuando sabemos que todo esto no es más que una escenificación, para hacer creer a los menos informados que viven en una democracia. Cuando en realidad no es más que un continuismo del régimen anterior, simplemente maquillado.



Como bien dice el señor Trevijano, “Si hay corrupción política es que la sociedad esta podrida, corrompida y permite que exista la corrupción política, por eso no se reacciona ya no hay escándalos la corrupción es lo habitual. Lo escandaloso en España es que se detuviera a los corruptos, que la clase política estuviera en la cárcel”.

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