domingo, 2 de junio de 2013

Más de 140. Cita nº43




Llevo algún tiempo sin escribir, pero no fuera de juego y por lo tanto continuo padeciendo la “estafa” en la que vivimos, la que sigue creciendo exponencialmente. Los medios de comunicación, salvo excepciones, tan estériles como de costumbre. La información que nos llega, por llamarla de alguna forma, sesgada como de costumbre. La prensa, convertida en juguetería hace tiempo, intenta sacar cabeza pero para cortarlas tenemos la manipulación de las grandes corporaciones.

Desde mi más profunda ignorancia en este tipo de temas lo veo muy claro, por lo que me es imposible comprender el porque no acabamos con todo este fraude a la ciudadanía. Más aún cuando esta mencionada ciudadanía, también lo tiene manifiestamente claro y afortunadamente cada día tenemos más grupos implicados, en dar ideas y luchar por la transparencia. De memoria puedo citar a #RED, #pirámidetwitter, Masby, Civio, #MES etc. todos ellos con grandes soluciones de manifiesta imaginación y fácil aplicación, con la mínima intención de querer hacer las cosas bien. No creo que todos los torpes estén en las instituciones, por lo que me hacen pensar que son meros títeres de las grandes empresas.

Si solo con que estas tributaran como deberían hacerlo, sin paraísos fiscales de por medio, todo estaría resuelto. Contando por supuesto que cada gobierno empleara el dinero recaudado sin ningún tipo de desviación por el camino.

El último termino de moda de austerización dejaría automáticamente de existir. ¿Tan difícil es repartir?, contando que estas empresas no perderían pagando, únicamente ganarían algo menos probablemente una cantidad nimia en las inmensas cantidades que manejan.

La raíz del problema es que los ciudadanos seguimos viviendo con las migajas que nos permiten una falsa calidad de vida. Estas crisis siempre las han solucionado con guerras y quizás en estos momentos por el miedo a las armas de destrucción masiva, que acabarían con ellos también, sea el status que  esta sirviendo de muro de contención.

               La guerra silente viene de la mano de los recortes, que acabarán siendo nuestro próximo genocidio. Final de todas las intenciones, por muchas vueltas y vocabulario que quieran inventarse.

2 comentarios:

  1. No hay forma Antonio, lo tienen todo copado, tenemos que arrabatárselo

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  2. Comparto la opinión de Javier, tienes mucha razón Antonio, Feliz semana.

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