viernes, 28 de junio de 2013

Democracia Constitucional VS Partidocracia (Autor: Vicente Jiménez)


Democracia Constitucional VS Partidocracia
Autor: Vicente Jiménez

Este artículo desarrolla y complementa otro que se publico en abril en el mismo blog y cuyo título es "El día que logramos la democracia". Es aconsejable leer ambos, ya que el anterior describe en forma de narración ficticia y novelada las consecuencias que se derivarían de vivir en un sistema democrático real.

Simplemente y por cuestión de nomenclatura, denominaremos democracia constitucional al conjunto de doce puntos que a continuación se exponen, en contraposición al sistema que tenemos ahora. En estos momentos, nuestras peticiones (y las de todos los ciudadanos) dependen de la "buena voluntad" de los políticos, o de si ellos "se sienten presionados" por las demandas civiles de la calle o los medios. Eso implica que los resultados no dependen de la forma en las que están estructuradas y relacionadas las formas de poder. Lo que a continuación se expone, para su estudio, por si se tiene a bien discutir, hacerlo circular o considerarlo en asambleas, en la calle, en la familia, donde sea, nos daría la mejor herramienta que se ha inventado hasta ahora de organización social para solucionar nuestros problemas; y los solucionaría porque tendríais en el Congreso a un diputado elegido con mandato imperativo; es decir, lo mandaríais al Congreso para que se pelease por aquello por lo que lo habéis votado. Estos puntos garantizan dos sencillas normas: para que haya democracia es necesaria la división de poderes y la representatividad.
Estas normas se muestran desnudas completamente de ninguna ideología, ya que sólo enmarcan el reglamento básico que debe cumplir la democracia: representatividad y separación de poderes. Una vez se tiene en marcha y acordado este reglamento es cuando se puede hablar de ideologías y hacer política - no antes. Contraponemos, así, el actual sistema de Estado de Partidos, o partidocracia, por ser la primera y única causa común de corrupción. La prueba la tenemos en todos los países del arco Mediterráneo, incluyendo a Portugal sufriendo todos problemas muy similares a los nuestros y todos gobernados bajo partidocracias. El sistema actual español es el de la partidocracia, ya que a) los partidos forman parte del Estado, b) no existe una frontera tajante entre el poder ejecutivo y legislativo y c) el reparto proporcional marcado por la Ley d'Hont es contrario a cualquier democracia logrando que minorías nacionalistas gobiernen sobre mayorías.
  1. Es cuestión de supervivencia de la clase media, motor de la economía, un Periodo Libre Constituyente
    El periodo libre constituyente debe servir para poder elegir entre las distintas formas de gobierno. La sociedad civil debe ser lo suficientemente inteligente durante ese periodo constituyente como para rechazar firmemente cualquier intento de demagogia, imposición o mención de ninguna ideología. El periodo constituyente debe definir el futuro de los españoles y es un momento extremadamente delicado. Debe guiarse mediante un fair play exquisito. Si dejásemos que las ideologías o los oportunistas dopasen con sus miserias y ambiciones personales estas normas, sería mejor quedarnos como estamos; entonces nos hallaríamos en peligro de caer en manos de un sistema totalitario. Las normas que a continuación se exponen son esenciales en un sistema democrático constitucional. Para llegar a ese sistema resulta imperativo:
    DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL
    Lo que vamos a defender a partir de ahora lo llamaremos democracia constitucional, para distinguirla de la partidocracia actual.
  2. El cambio de la actual ley electoral: las elecciones de diputados y presidente de la nación serán a doble vuelta. Un hombre un voto. Evidentemente, ya nos olvidamos para siempre de la nefasta ley d'Hont. La doble vuelta copia el excelente sistema Francés y cumple con una función esencial: vertebra a España.
  3. Diputado de distrito uninominal con mandato imperativo y revocable cada cierto número de habitantes (Ejemplo: Distritos de 100.000 hab. equivaldrían a unos 400 diputados), pagados directamente por los representados, y no por el Estado. Estos diputados se limitarán a proponer las leyes, no tendrán el poder de legislar. Es cuando el diputado con mandato imperativo (no un lacayo de partido, con disciplina de voto hacia el partido porque lo ha metido en las listas su jefe) pelea por las propuestas que le han mandado los votantes de su distrito, y éstas siguen su curso hasta ser ejecutadas (por el poder ejecutivo) o convertirse en leyes (en la Cámara Legislativa) cuando estaríamos ya  inmersos en el campo de la política. La disciplina de voto se la debería, en todo caso, el diputado a sus votantes. Al ser su mandato revocable, pues si el diputado que está en el Congreso presente por nosotros (de ahí viene el término representar) lo hace mal, los ciudadanos lo pueden despedir y sustituir por otro que haga de verdad lo que le han mandado. El control del ciudadano se ejerce en todo momento y no solo cada cuatro años. De todas formas, en estos momentos de partidocracia el ciudadano no ejerce control alguno ni cada cuatro años.
  4. Presidente de la Nación y cargo revocable: Al enorme poder del legislativo contrapondremos otro poder de igual fuerza; el ejecutivo. La sociedad civil elegirá libremente a un Presidente de la Nación a doble vuelta, y éste formará su gobierno para ejecutar, nunca para legislar.
  5. El colegio electoral será la unidad democrática de donde surge la separación de poderes. La unidad democrática debe partir del colegio electoral y no la familia, la asociación de vecinos, el ayuntamiento, la diputación, el partido político y mucho menos del Estado. El colegio electoral y quienes del mismo deriven estarán directamente sufragados por la sociedad civil. Nunca por el Estado. Con ello se sigue, además, un principio básico y simple: quien paga, manda y decide cuánto paga y qué obtiene por ello. La sociedad civil deja de ser un objeto pasivo para convertirse en activo. Ya cuidará muy mucho de que todo funcione y lo podrá realizar por cauces legales, no a base de demostraciones, escraches, etc.  
  6. Cualquier Español residente en España y mayor de edad podrá presentarse a Diputado o Presidente de la Nación Española, siendo siempre elegido a doble vuelta. De salir elegido, ejercerá durante no más de dos periodos legislativos de 4 años, volviendo después a la sociedad civil de la que partió con los mismos derechos que cualquier otro ciudadano, ni más ni menos. Con ello, desaparecerán de España una nefasta casta de políticos profesionales que nos han arruinado por su falta de preparación, mala gestión, ausencia de responsabilidad y a veces corrupción porque una vez que dejan su puesto continúan en cementerios de elefantes, y evitaremos que los cargos se conviertan en hereditarios; incrementando incrementando así el número de políticos o cargos a dedo a nuestro cargo. 
  7. Las leyes propuestas por los diputados deben ser aprobadas en una Cámara Legislativa elegida por los diputados y aparecer en el Boletín Oficial de la Nación. El Boletín oficial del Estado debe desaparecer. Llevamos 40+40 años de Franquismo, que es cuando apareció el Boletín Oficial del Estado, ya que no es función del Estado legislar. El BOE es una aberración desde el punto de vista de cualquier norma que orbite en la democracia
  8. Financiación - los partidos, sindicatos, patronal y cualquier asociación civil deben pertenecer a la sociedad civil y estar pagados sólo a partir de las cuotas aportadas por sus miembros y socios. Jamás podrán aceptar ninguna financiación por parte del Estado o entidades de poder financiero o lobbies. Con ello se pretende evitar la corrupción financiera de financiación de partidos.
  9. La única función del Estado es la de ejecutar, sirviéndose de toda su estructura de poder y de funcionarios. Todos los funcionarios tendrán acceso a las plazas por oposiciones libres y transparentes en toda España, a la vez y en español o el idioma cooficial a elegir por el opositor, jamás se obtendrá cargo alguno a dedo.
  10. El poder judicial debe surgir directa y únicamente mediante consulta directa a todos los jueces, procuradores, abogados, fiscales, etc que intervienen en el ejercicio de la justicia y estén en activo. Elegirán a un juez para que forme su equipo, y sea el único órgano regulador de la justicia durante un periodo no superior a ocho años. Entonces se convocará una nueva elección y el Presidente del Poder Judicial no podrá repetir mandato. Por lo tanto, el poder judicial es quien se encarga de vigilar de que nadie prevarique, se cumplan las leyes y debe tener su propia policía judicial. 
  11. Ya que los medios de comunicación vivirán de la acción política de los diputados, todos los aspirantes, sin excepción, deberán disponer del mismo espacio regulado y gratuito en los mismos. El periodo de elecciones debe ser corto: de 15 días. Como los órganos elegidos están en constante prueba durante todo el periodo legislativo, no es necesario mucho tiempo para convencernos de quién defenderá mejor nuestros intereses. 
  12. Tanto los diputados como el presidente pueden convocar nuevas elecciones (son tan baratas) en cualquier momento si así lo creen conveniente. Eso sí, si convocan elecciones todos han de renunciar a sus cargos. 
Temas urgentes a tratar una vez instaurada la democracia y todo el aparato en marcha... Es a partir de ese momento cuando entran en juego la política, los intereses particulares, las luchas y las ideologías, no antes. La diferencia es que en la partidocracia somos nosotros los que nos peleamos por los partidos, y no según nuestros intereses sino los intereses de los partidos: derechas, izquierdas, y todo regulado mediante sentimientos, no la razón; no nuestros intereses personales. Estas normas democráticas les pasa la pelota a ellos: son  nuestros representantes los que se han de pelear por nosotros.

CONCLUSIÓN
Una democracia debe ser el centro de gravedad en los que deben orbitar todos los puntos anteriores, y éstos constar en la Constitución. La Constitución, lógicamente, debe estar abierta a enmiendas y limitarse a ser lo más sencilla posible y recoger las normas de juego. Lo demás pertenece ya a la política.
TEMAS URGENTES
Es evidente que hay dos temas urgentes sobre los que los españoles tienen derecho a decidir directamente, una vez instaurada la democracia:
El primero sería realizar un plebiscito sobre la Ordenación Territorial de España - Autonomías si/no, siendo que los ciudadanos deben elegir libremente mediante una información veraz por delante si desean seguir costeándolas, cuánto cuestan a cada español, pros y contras; así como el coste de otras opciones más baratas, ventajas y desventajas.Ese tema no lo podemos dejar en manos de ningún representante.
El segundo sería decidir sobre la ordenación bancaria y financiera. Una propuesta interesante según la aportación de un miembro de la #RED de Blogs sería separar los bancos especulativos de las cajas de ahorro, o bancos de ahorro: “El ahorro (bancos) debe ser separado de la inversión (casas de Bolsa) y la ley debe impedir que se especule y cree deuda pública innecesaria salvado a especuladores. Reformas bancarias, para controlar la especulación, lograr la separación entre la banca depósito y la banca inversión bolsa valores. Eliminar la influencia como indicador macro de un concepto que NO representa la verdadera economía de millones de empresas y autónomos. El valor de un país es el PIB y no puede ni debe ser calificado por especuladores y socios con un sistema financiero que solo empobrece a las sociedades” Una tercera aportación de #RED defendía que hay que matizar en la financiación por parte del Estado a instituciones de carácter como Cáritas.
En fin, queridos lectores. Todo ello, forma ya parte de la política. La política es el partido de fútbol y la democracia algo tan sencillo como el reglamento de fútbol. Los demagogos nos intentan hacer confundir el juego con el reglamento. No olviden pasar por caja... es broma. No olviden pasar estas ideas, si os han convencido.

Autor: Vicente Jiménez

1 comentario:

  1. Antonio, un trabajo de Vicente Jiménez muy bueno.
    Por cierto te recomiendo (hablando de plebiscitos) el primero que conozco on line:
    consultavinculante.org
    Un abrazo y que todo salga bien.

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