lunes, 13 de mayo de 2013

Más de 140. Cita nº39




El mal como una fina lluvia cae humedeciendo nuestras mentes, perdiendo en cada curva del entramado cognitivo más de neuronas de las que debiéramos. De como se mimetiza la red de comisarios dentro de la sociedad, provocadores del mal, empezamos a saber mucho en nuestro mundo moderno. Todo esto desemboca en la desesperanza por levantar nuevamente la cabeza y mirar al horizonte con ilusión.

Según la OMS, en una de sus definiciones, la salud es el silencio de los órganos. Si extrapolamos esta definición a toda la civilización en su conjunto, el silencio se convierte en atronadora tormenta. De lo que se deduce el estado precomatoso que sufrimos, en un estadio final de nuestra voluntad y una conversión en seres autómatas en beneficio de ellos.

En un mundo perfecto no cabe nuestro estado actual de las cosas y no dejando el más mínimo hueco para soñar con la recuperación de un efímero estado del bienestar, que por efímero menos creíble fue y de ahí su falta de permanencia en el tiempo. Echo por otro lado muy común en las dictaduras partitocráticas  que imperan.

La solución se me antoja más que difícil, imposible. El poder acumulado en manos de unos pocos es prácticamente infinito. Y van en busca, como diría el protagonista de la famosa película, del infinito y más allá. No pretendo ser pesimista, nada más lejos de la realidad, pero los movimientos y estrategias económicas de las grandes corporaciones no dejan cabida a otro pensamiento.




              Por muy mal que se pongan las cosas, siempre habrá un lugar para soñar.



Como la esperanza es lo último que se pierde, o al menos eso dicen, como del cielo cae. Y me incluyo en un grupo #pirámidetwitter con ganas de resetear el sistema e instalarlo desde cero y quizás de esa forma entre la ciudadanía crear un nuevo #ProcesoConstituyente.

Tal vez y solo tal vez, no este todo perdido.

2 comentarios:

  1. No está todo perdido, aunque pueda parecerlo, mientras podamos soñar, al menos nuestro pensamiento podrá volar siempre con libertad, eso nunca podrán quitárnoslo, nunca.

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  2. Yo también estoy por ese reseteo amigo mio. Un saludo Antonio.

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