viernes, 19 de abril de 2013

Más de 140. Cita nº30





Muchos tenemos ciertas “manías” o preferencias sobre cosas nimias, como por ejemplo; un vaso, un bolígrafo, un determinado tipo de papel etc. Todo esto viene a colación de un echo curioso que me ocurrió a mi hace varios días.

Accidentalmente dejé caer al suelo mi vaso preferido para los zumos y cual fue mi sorpresa, que al recogerlo se había roto en 17 pedazos. Y que pasó, pues que el vaso dejo de cumplir la función básica para la que fue creado y acto seguido a la basura.

Simplemente porque cada trozo por si solo no cumple ninguna función como lo haría disponiendo de los otros 16 pedazos. Es curioso como este echo sin más transcendencia lo podemos extrapolar a todo un territorio que antes llego a ser una fuerte nación.

Al igual que paso en el vaso, los “trozos” del país están evidenciando su falta de funcionalidad. Con todo esto pongo sobre el tapete el tema de las CCAA y hasta un niño podría entender fácilmente, que cualquier desmembramiento es absurdo por naturaleza.

Acaso es fundamental vivir rodeados de fronteras, lo podríamos llamar el “Síndrome del Jilguero” que no se si existe pero  es el primero que me ha venido a la mente.
Ya que la idiosincracia de cada uno, la mantiene viva en común con otros. Y el idioma es un problema local, mientras conozcan el oficial no existen problemas.

Hace falta un Gobierno fuerte con un ecuánime reparto de riqueza y una vigilancia para que ninguna parte deje de cumplir con su parte del plan. Tan difícil es todo esto o que intereses ocultos hay donde la ciudadanía es totalmente prescindible, porque ya da la impresión que ni para mano de obra semi-esclava servimos.

Redundo en el echo que ellos son pocos y cobardes, nosotros una inmensa masa que bien dirigida es indestructible.

Señores como dice el profesor Gay de Liébana, un país nunca debe perder su sentido de Revolución. Y aquí que pasa que somos más tontos que nadie.

        Supongo que ninguno quiere volver a esta época:


  

               
   Fotografía realizada en mis tiempos mozos. Chiclana años 70.                                                                          


2 comentarios:

  1. La verdad es que en lo fundamental estoy contigo. En el hecho de que debemos tener un Estado fuerte y que armonice el funcionamiento de las políticas básicas que han de regir en el territorio nacional.Tambien estoy en el hecho de que el Sistema Autonómico que tenemos en la actualidad es ineficaz, por parecerse más a un reino de Taifas que a una nave que empuja en una sola dirección.
    Sin embargo y aquí viene el pero que yo pondría, creo que la subdivisión ordenada del territorio, la capacidad de acercar la política chica a el ciudadano, osea el disponer de unas autonomías no desbocadas y totalmente sometidas a un marco legislativo estatal basico,pero que luego pudieran legislar en esos temas más locales o que pueden ser tratados con la eficacia que estar sobre el terreno aporta, si que podría ser interesante.
    Como decía Aristoteles en el punto medio esta la verdad.

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  2. Y me he enganchado a la cita 30, para que veas la adicción que tiene tu lectura.
    Estamos en un tema de "palabras mayores".....Han fallado (también la economía), los pilares de una SOCIEDAD JUSTA: Justicia, Ética, Moral, Sabiduría, Respeto...., valores que individualmente pueden ser recortados, pero que si se resquebrajan en conjunto, FALLA LA UNIDAD SOCIAL ( Lo opuesto al efecto del vaso preferido roto). Aquí se esta conviviendo en corrupción, inmoralidad, incultura..... Y para colmo ha llegado una ESPECULACION feroz, que "ningún listo", es capaz de meterle mano. Todo lo demás lo estamos viviendo en nuestras carnes, hasta que los especuladores decidan que debemos respirar de nuevo para poder consumir.

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