miércoles, 20 de febrero de 2013

Más de 140. Cita nº22


        Siempre con música en mis oídos, es como concibo mi meditación. Necesito tiempo para dejar volar mi fantasía e imaginarme fuera de aquí y vivir de otra manera lo cotidiano, es mi forma de mantenerme en forma y esquivar la locura.

            Me inunda la sensación de estar continuamente en el lugar equivocado en el peor momento, mi aversión a la maquinaria innata del ser vivo que lo cosifica es mi filo de la navaja. Es lo que me da fuerzas para saltar a mi dimensión personal en la que resarcir mis frustraciones. Donde puedo navegar y enarbolar el estandarte de mis sueños.

           La nada, la inexistencia del todo, el agujero negro de mis cavilaciones, la intimidad de mi ser son el menú diario del que se alimenta mi vida, de las fuentes que se nutren mis sentimientos.

          Muchas veces pienso en lo absurdo que resulta toda esta pantomima que llamamos vivir, que sentido tiene el estar encerrados en un cuerpo imperfecto, torpe y caduco cuando el verdadero yo esta tan lejos de esta cárcel. La brevedad del ser me aterra y rompe continuamente los esquemas de futuro que mi mente me plantea, porque automáticamente saltan los resortes que me alertan de la proximidad del fin. 

                 Reír, llorar, crear, imaginar, deambular entre los sueños todo ello dentro de una carrera de obstáculos que desde el principio ya sabes perdida, esa es la vida que nos ha sido dada y para que, cual es el verdadero sentido de toda esta pesadilla. Como saber que es lo que hay más allá del fin, cuando no conocemos lo que hay a la vuelta de la esquina.

                  Que tristeza continuar el camino sin preguntar, mirando solo hacia la ruta marcada por la sinrazón de una creación muerta desde sus cimientos. Porque, para que estamos si desde que llegamos nos estamos yendo. La omnipresencia de nuestro retorno a la nada hace estallar en mil añicos cualquier exaltación de alegría por haber llegado. 

                   Sigo buscando razones que me ayuden a comprender el porque de todo este Circo que llaman creación.

2 comentarios:

  1. Tenemos, querido Antonio, algo tan importante como poder comunicarnos. No nos conocemos y sin embargo creo que nos conocemos de toda la vida. Por mi edad, se que ya tengo poco tiempo, pero te aseguro que estoy dando todo lo bueno que pueda haber dentro de este cuerpo.
    Sin ir más lejos estamos comunicándonos nuestros pensamientos y eso es lo más importante. El domingo pasado escribí algo muy distinto a lo normal en mí y te puedo decir que el título "Para nunca olvidar" fue un canto a la vida.Como una especie de despedida.Si quieres y no lo has leído hazlo de nuevo.
    Un abrazo.Quiero más Manifiestos Tóxicos.

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    1. Si, lo había leído. Y tienes toda la razón, cuan importante es vivir a través de los demás.

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